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Tecnología solar mexicana para descontaminar el agua

Un equipo de científicos del Centro de Investigación en Materiales Avanzados (Cimav) unidad Durango creó un dispositivo que utiliza energía solar que descontamina el agua para librarla de microorganismos patógenos y elementos tóxicos como el arsénico y el flúor.

Estos dos minerales representan una amenaza para la salud pública mundial, ya que diversos países como Argentina, Bangladesh, Chile, China, India, México y Estados Unidos tienen altas concentraciones de ellos en el subsuelo, que después se filtran al agua y la contaminan.

María Teresa Alarcón, investigadora del Cimav, explicó para la Agencia Informativa Conacyt que en las zonas más áridas de México, el agua para consumo humano proviene de pozos con concentraciones muy altas de ambos elementos químicos.

Estos contaminantes naturales del agua se han convertido en venenos silenciosos, ya que no provocan una reacción inmediata en el organismo, sino hasta transcurridos 10 o 20 años, cuando se manifiestan enfermedades crónicas irreversibles como diabetes, cáncer y lesiones cutáneas, agregó la investigadora.

Para afrontar el riesgo potencial que representa el agua contaminada para la población, desde 2003 el Cimav inició el proyecto Desarrollo de tecnología para la remoción de flúor y arsénico en agua de consumo humano, financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Alarcón detalló que en los primeros años del proyecto trabajaron en el desarrollo de materiales para la captación, concentración y transformación de la energía solar en calor.

Actualmente se trabaja en el desarrollo de tecnología para la descontaminación del agua a través de un proceso denominado desalinización térmica, basado en los fenómenos físicos de evaporación y condensación.

“La desalinización solar térmica consiste en hacer pasar, en contraflujo, aire caliente de tal manera que este arrastre el agua, y como está caliente la evapora, entonces el aire se satura de agua y se forma una nube que la condensa; al condensarse, los contaminantes se quedan abajo del recipiente y el agua que se obtiene ya está descontaminada y desinfectada”, explicó la investigadora.

El sistema de desalinización térmica es muy económico si se compara con el proceso tradicional de desalinización que requiere altas temperaturas y que prácticamente lo hace incosteable para muchas poblaciones, agregó Alarcón.

“El sistema tradicional de desalinización no se utiliza porque desde el punto de vista energético es inviable, ahora con el desarrollo de tecnología para captar energía solar, este proceso se vuelve una opción práctica que puede ser altamente competitiva para emplearse en diferentes comunidades”, manifestó la integrante nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

En la próxima etapa de este proyecto, se construirá una planta piloto en Durango para que se pueda analizar la factibilidad económica del equipo.

“En la siguiente etapa tendremos que hacer que nuestro equipo compita con el sistema de ósmosis inversa, que es lo que actualmente más se usa en todo el país para descontaminar el agua, aunque no elimina el arsénico ni el flúor, pero es el que se usa”, explicó la investigadora.

Alarcón destacó que si la planta descontaminadora resulta más rentable que una operada con el sistema de ósmosis inversa, en dos o tres años la tecnología desarrollada por el equipo del Cimav podría ser utilizada en todo México o por lo menos en los estados del norte de la República, donde hay mayor concentración de arsénico en el agua.

www.hidrolab.mx

Fuente: http://www.conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/energia/437-descontaminador-de-agua